27 marzo, 2025
¿Qué pueblos visitar en la Costa Brava?
Recorre los rincones con más encanto
La Costa Brava esconde algunos de los pueblos más bonitos y con más personalidad de la península. Desde pequeños núcleos pesqueros hasta localidades medievales perfectamente conservadas, cada rincón ofrece una experiencia única que combina historia, cultura, paisajes naturales y la esencia mediterránea. Recorriendo estos pueblos, podrás perderte por calles empedradas, descubrir playas de aguas cristalinas, saborear la mejor gastronomía local y descubrir los mejores hoteles de lujo de la Costa Brava.
Si buscas una escapada que combine tradición, naturaleza y confort, alojarte en los hoteles de Costa Brava Hotels de Luxe te permitirá disfrutar de estos destinos con la máxima comodidad y un servicio exclusivo.
Pueblos de la Costa Brava que no te puedes perder
A continuación, te proponemos una ruta por algunos de los pueblos más emblemáticos de la Costa Brava, ideales para quienes buscan autenticidad y belleza en cada parada.
Cadaqués: el pueblo de los artistas
Cadaqués es, sin duda, uno de los pueblos más conocidos de la Costa Brava. Su belleza ha inspirado a artistas como Salvador Dalí, Picasso y Miró. Este pequeño núcleo de casas blancas, con puertas y ventanas azules, conserva el encanto de un antiguo pueblo pesquero. Pasear por su casco antiguo y perderse por sus callejuelas empedradas es una de las mejores formas de conocerlo.
Qué ver en Cadaqués:
- La iglesia de Santa María, situada en lo alto del pueblo, ofrece unas vistas panorámicas espectaculares.
- Portlligat, donde se encuentra la casa-museo de Salvador Dalí.
- Las calas cercanas, como Cala Jugadora y Cala Culip, ideales para llegar en barco y disfrutar de un baño en aguas cristalinas.
Dónde alojarse cerca:
Aunque Cadaqués no cuenta con hoteles miembros de Costa Brava Hotels de Luxe, Roses es un excelente punto de partida para explorar la zona. Puedes hospedarte en el Hotel Vistabella o en el Hotel Spa Terraza, ambos con servicios de lujo y vistas al mar.
Calella de Palafrugell: tradición marinera y calas de postal
Calella de Palafrugell conserva la esencia de los antiguos pueblos de pescadores. Sus casas blancas de poca altura, los arcos de las antiguas lonjas en primera línea de playa y los barcos varados en la arena transmiten la esencia del Mediterráneo más auténtico.
Qué ver en Calella de Palafrugell:
- El paseo hasta Llafranc por el camino de ronda, disfrutando de vistas al mar y del paisaje natural.
- Las playas de Port Bo y Canadell, perfectas para bañarse o tomar el sol.
- El Jardín Botánico de Cap Roig, donde cada verano se celebra el prestigioso Festival de Cap Roig.
Dónde alojarse cerca:
A escasos minutos en coche se encuentran el Parador de Aiguablava y el Hotel Aigua Blava, ambos situados en un entorno privilegiado sobre el mar y con acceso fácil a las calas más hermosas de la zona.
Begur: calas escondidas y torres medievales
El núcleo antiguo de Begur es un laberinto de calles adoquinadas que suben hasta las ruinas de su castillo medieval. Desde allí se disfruta de una vista panorámica que abarca el macizo del Montgrí, las islas Medas y, en días despejados, los Pirineos.
Qué ver en Begur:
- Las casas indianas, construidas por los begurenses que emigraron a América y regresaron con fortuna.
- Las calas de Sa Tuna, Aiguafreda y Sa Riera, algunas de las más bellas y tranquilas de la Costa Brava.
- Las torres de defensa construidas para proteger el pueblo de los ataques piratas.
Dónde alojarse cerca:
El Parador de Aiguablava y el Hotel Aigua Blava son dos opciones de lujo que permiten disfrutar de este entorno desde la máxima comodidad y con acceso directo al mar.
Pals: un viaje a la Edad Media
Pals es uno de los pueblos medievales mejor conservados de la Costa Brava. Su casco antiguo, construido en piedra, se eleva sobre una colina desde donde se divisan los arrozales que rodean el pueblo. Pasear por sus calles empedradas es un auténtico viaje al pasado.
Qué ver en Pals:
- La Torre de les Hores, del siglo XI, es uno de los símbolos de la localidad.
- La iglesia de Sant Pere y el mirador de Josep Pla, desde donde se aprecian los campos de cultivo y las islas Medas al fondo.
- Los arrozales y el Parque Natural del Montgrí, una combinación ideal para los amantes del paisaje rural y la historia.
Dónde alojarse cerca:
La Costa Beach & Golf Resort es una excelente opción para quienes desean disfrutar de Pals y su entorno natural, con la posibilidad de combinarlo con actividades deportivas como el golf o salidas en barco hacia las islas Medas.
Peratallada: calles de piedra y ambiente medieval
Peratallada es uno de los pueblos medievales más pintorescos del Empordà interior. Sus calles empedradas, los arcos y las fachadas de piedra crean un ambiente de cuento. La villa conserva el foso y parte de la muralla original, lo que la convierte en una parada obligada para los amantes de la arquitectura medieval.
Qué ver en Peratallada:
- El castillo y la torre del homenaje.
- La iglesia de Sant Esteve y sus alrededores.
- Las tiendas de artesanía y los restaurantes que ofrecen gastronomía tradicional catalana.
Dónde alojarse cerca:
Hotel Mas Tapiolas Country Lodge, ubicado en Santa Cristina d’Aro, es un refugio de tranquilidad en plena naturaleza. Ideal para quienes buscan desconectar después de recorrer los pueblos medievales del interior.
Tossa de Mar: entre historia y mar
Tossa de Mar combina a la perfección su legado histórico con sus playas y calas. Su recinto amurallado, conocido como la Vila Vella, es el único ejemplo de población medieval fortificada que aún se conserva en el litoral catalán.
Qué ver en Tossa de Mar:
- La Vila Vella, declarada monumento histórico-artístico nacional, con sus torres defensivas y calles empedradas.
- El faro de Tossa de Mar y su museo, con vistas panorámicas sobre la costa.
- Las playas urbanas y calas cercanas, como Cala Pola o Cala Giverola.
Dónde alojarse cerca:
Hotel Rigat Park & Spa, en Lloret de Mar, a pocos minutos de Tossa, ofrece un alojamiento de lujo con spa y vistas al mar. Es un excelente punto de partida para explorar esta parte de la Costa Brava.
Llafranc y Tamariu: esencia mediterránea
Estos dos pequeños pueblos costeros, pertenecientes al municipio de Palafrugell, destacan por su ambiente tranquilo y su encanto marinero. Son ideales para quienes buscan disfrutar de la Costa Brava más auténtica, lejos de las grandes aglomeraciones.
Qué ver en Llafranc y Tamariu:
- En Llafranc, el paseo marítimo junto a la playa y el puerto deportivo.
- El faro de Sant Sebastià, desde donde se obtienen unas vistas espectaculares del litoral.
- En Tamariu, la playa de aguas claras y los restaurantes junto al mar.
Dónde alojarse cerca:
El Parador de Aiguablava y el Hotel Aigua Blava son opciones de lujo que permiten explorar cómodamente estos rincones. Situados a poca distancia de Llafranc y Tamariu, ofrecen una experiencia de alojamiento de alto nivel.
Cómo organizar una ruta por los pueblos más bonitos de la Costa Brava
Recorrer los pueblos de la Costa Brava es una experiencia que puede adaptarse a todo tipo de viajeros: desde quienes buscan tranquilidad y relax hasta los más activos y aventureros.
Dónde alojarse para recorrerlos cómodamente
Elegir bien el alojamiento es clave para aprovechar al máximo la ruta. Los hoteles de Costa Brava Hotels de Luxe ofrecen ubicaciones estratégicas y servicios premium para descansar después de un día explorando el entorno.
Recomendaciones según la zona:
- Roses y Cadaqués: Hotel Vistabella, Hotel Spa Terraza.
- Begur, Llafranc y Calella de Palafrugell: Parador de Aiguablava, Hotel Aigua Blava.
- Pals y Peratallada: La Costa Beach & Golf Resort.
- Lloret de Mar y Tossa de Mar: Hotel Rigat Park & Spa.
- Platja d’Aro y S’Agaró: S’Agaró Hotel, Hotel Cala del Pi Beach Retreat.
- Interior y Empordà: Hotel Camiral, Hotel Mas Tapiolas Country Lodge.
Qué transporte utilizar
- Coche propio o de alquiler: La mejor opción para moverte con total libertad. La Costa Brava cuenta con buenas conexiones por carretera.
- Transporte privado con chófer: Algunos hoteles de lujo ofrecen este servicio para que puedas relajarte y disfrutar del recorrido sin preocuparte de la conducción.
- Bicicleta o rutas a pie: Perfecto para los más activos, combinando los caminos de ronda con visitas a los pueblos.
Actividades culturales y eventos destacados
- Festival de Cap Roig, en Calella de Palafrugell: conciertos al aire libre en un entorno espectacular.
- Feria de Indianos en Begur: recrea la época en la que los emigrantes regresaban de América con sus fortunas.
- Visitas culturales a la casa-museo de Salvador Dalí en Portlligat o al Castillo de Tossa de Mar.
- Rutas en barco desde los principales puertos para visitar las calas y disfrutar de la costa desde el mar.
Preguntas frecuentes sobre los pueblos de la Costa Brava
¿Cuál es el pueblo más bonito de la Costa Brava?
Cadaqués es considerado por muchos como el pueblo más bonito por su paisaje, historia y vínculo con Salvador Dalí. Sin embargo, Begur, Calella de Palafrugell y Pals también encabezan la lista de favoritos por su encanto y autenticidad.
¿Se pueden visitar todos los pueblos en un fin de semana?
Si bien es posible visitar algunos de los pueblos en un fin de semana, para disfrutar plenamente de cada uno se recomienda planificar una estancia más larga o centrarse en una zona concreta. Por ejemplo, la zona de Palafrugell permite combinar Llafranc, Calella y Tamariu en un solo recorrido.
¿Qué pueblos tienen playas y calas cercanas?
Tossa de Mar, Begur, Llafranc, Tamariu y Cadaqués cuentan con playas y calas a escasa distancia del núcleo urbano. Son perfectos para combinar turismo cultural con relax en la playa.
¿Hay opciones de alojamiento de lujo en estos pueblos?
Sí, Costa Brava Hotels de Luxe ofrece una cuidada selección de hoteles de alta gama en ubicaciones clave para disfrutar de estos pueblos con la máxima comodidad y servicios exclusivos.
¿Cuándo es la mejor época para visitarlos?
La primavera y el otoño son ideales por su clima templado y la menor afluencia de turistas. En verano, los pueblos ofrecen un ambiente animado, aunque conviene reservar alojamiento y actividades con antelación.